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sábado, 28 de enero de 2012

Movimientos y andares




Una de las formas de demostrar el movimiento es andar, dicen. No obstante, el que afirmó eso por vez primera no cayó en que, antes de ponernos a andar, debemos levantarnos, activando —con movimientos— gran cantidad de músculos, huesos y articulaciones, sin haber dado aún el primer paso.
Obviamente, vemos que el susodicho refrán es retórica total, pero reconozco que servirá para despegar las ciberpelusas de este blog, que empezaba a quedarse deslucido, de puro abandono.
Ahora, tras calentar y movilizar los dedos y el contador de palabras, intentaré acudir más a menudo a esta cita agitadora de neuronas perezosas.

miércoles, 10 de junio de 2009

Sensación cronológica


Hay dos sensaciones de novedosa definición que nos afectan a diario: la térmica y la cronológica. La primera sobra explicarla, por archinombrada últimamente. No así la cronológica, de tan personal como se manifiesta. La hora estaría marcada por nuestro cuerpo. Igual que el viento con baja temperatura intensifica la sensación térmica de frío, al mediodía el serrano —cuerpazo— podría empezar a reclamarnos el reposo propio de medianoche avanzada. Nos despertaríamos con la sensación cronológica de haber madrugado, para que Dios nos ayude, si quiere, y trabajar, desde nuestra hora temprana, aunque sea ya la del telediario vespertino. Jetlag sin volar.