viernes 22 de enero de 2010

El carril descolorido



Me hice ecológico y guardé el todoterreno.
Comí verduras y yogures especiales y domé el colesterol.
Vencí al tabaco porque me consumía y humear no era moderno.
Conseguida mi voluntad férrea, va don BdS, aprovecha unos eurillos, 2/3 de millón, del ZPlan, ése de la E encarnada con flequillo atildado, y me procura un camino para bicis, purpúreo, inconcluso y sinuoso, por mi pueblo, zona de sus votant.es, no por el centro.
Dinero de todos. Empleo para demasiados pocos.
No llegó para dar la mano —¿quizás para meterla?— que fija el color: ahora destiñe y, para mayor escarnio ¡de rojo!

lunes 11 de enero de 2010

Buscadores y encontradores



Indudable misión, la de gúguel y yajú, entre otros, puntos de partida inexcusables para cualquier navegación internáutica. En vez de usar el presente blog como página inicial —recomendable—, la gente los usa como plataformas de entrada al mundo.
Tomamos con esmero unas palabras, las tecleamos (antes escribíamos, ahora hasta la letra manual se nos empereza), OKeamos y ¡vualá! varios cientos de miles, o millones, de resultados para nuestra pesquisa.
¡Así también investigo yo! ¿algún rebuscador rápido escardará lo hallado para ahorrarme más vueltas? ¿no lo han inventado? ¿a qué esperan?
Me programen un encontrador, por favor, más directo, acaso.

sábado 9 de enero de 2010

Desvalidos

Ante la rápida extinción de los de su especie, el último ha decidido hacer las maletas y largarse a otro lugar con su tarea. No son buenos tiempos, ni malos: son peores. Y no es sólo por la crisis. Tras aguantar el tirón en épocas mucho más racionales, los valores humanos —no bursátiles— se deprecian y son despreciados, y eso que no tienen precio. Cada cual va a lo suyo. El esfuerzo sólo vale para sacar partido rápido. Respeto, solidaridad, tolerancia y buen gusto partieron hace tiempo. Por suerte, queda gente empecinada en mantener su recuerdo entre nosotros. Valorable empeño.

sábado 2 de enero de 2010

Tensión sostenible


A pesar de la compleja programación, Hainós es capaz de interpretar con precisión meridiana las letras, pausas y signos mostrados periódicamente en su pantalla de alta definición. Lo hace con la misma inocencia que el primer día, cuando le llegó la primera ráfaga de ceros y unos, aunque la tecnología ofrece ahora textos nítidos, pues lo binario ya es historia.
Para su regocijo, hace poco detectó que esos símbolos llevaban intrigantes dosis de «metasignificados» muy calibrados.
Se ha propuesto el desafío de descodificarlos, dando un punto de excitante tensión a su elegida soledad diaria, tan saturada siempre de códigos inalterables.

jueves 31 de diciembre de 2009

Fatum (obvio)


Al llegar el capítulo ocho, Virtualio debía desaparecer; no obstante, su esencia imaginaria lo dificultaba. El autor afrontaba un problema de coherencia: si el personaje era irreal, no podría suprimirlo, pues nunca había existido.
¿Cómo arreglarlo? Sencillo, invirtió los términos.
Durante las páginas siguientes, lo verdadero empezó a no serlo. Lo ficticio se materializaba y Virtualio adquiría poco a poco dimensiones medibles. Se palpó hombros, cabeza, nariz: todo sólido. Gracias, jefe, pensó, eufórico.
Cuando más disfrutaba, el relato le obligó a sortear el «Paso de la Perplejidad», ahora muy cierto, resbaló, y acabó el capítulo siete. Vaya tropezón más predestinado.

lunes 28 de diciembre de 2009

Prohibición para obligar



Manía muy extendida entre gobernantes –observada incluso en comunidades de vecinos— es la de poner puertas al campo, límites a lo infinito o topes a lo que no puede taponarse.
Por el anhelado bienestar de todos, el dirigente se siente impelido a dictar cantidades desmedidas de normas, en todos los ámbitos, que nos protejan de comportamientos incívicos, nocivos, perjudiciales, antiecológicos o, incluso, antiestéticos.
Finalmente, resultará que lo poco que pueda hacerse se convertirá en obligatorio, porque no habrá más opciones. La regulación total dará paso a la dictadura de forzoso cumplimiento, cumplo y miento, todo por mi bien, obvio es.

sábado 26 de diciembre de 2009

Curiosidad o casualidad



«Curiosamente, tengo conmigo a la autora del libro, que ha venido para presentarlo a través de nuestros micrófonos», comenzó el locutor del programa.
Digo yo que dijo eso porque sería una circunstancia extraña, llamativa, sorpresiva o interesante.
Algo distinto sería que la citada escritora estuviera caminando por el pasillo de la redacción y, accidentalmente, el conductor se la hubiera encontrado.
En tal caso, debería haber dicho «Está junto a mí, casualmente, la autora de esta novela, que paseaba por la redacción» y añadir, quizás, «curiosamente, un domingo por la mañana, algo muy singular en una persona tan trasnochadora como ella».

jueves 24 de diciembre de 2009

Besos de fogueo


Si la bala que se dispara para hacer ruido, sin daños, es de fogueo, ¿qué diríamos que es un beso de fogueo?
Sugerencias:
1) Provoca gran excitación pero ningún efecto profundo en quien lo recibe.
2) Se regala a quien nunca llegó a compartir destino, con efecto retroactivo, a modo de pista fogosa de lo que pudo haber sido.
3) Propio del sexo «deportivo», algo escandaloso pero sin pólvora de compromiso.
4) Genera expectativas, suerte de advertencia, antes de rellenar el cargador con los reales.
Una vez disparado, no deja casquillos ni pruebas de calibre o procedencia, ¿ventaja o inconveniente?

martes 13 de octubre de 2009

Juguetes y cifras


Uno, dos, tres... hasta casi veinticinco mil juguetes para niño y para niña. Se dice pronto. Ocupan varios camiones y llegaron hace unas semanas a los campamentos saharauis. Mis amigos –les envidio, añoro aquello– están ahora en la hamada argelina, repartiendo una momentánea felicidad a la chavalería víctima del conflicto. Su gente lleva así casi treinta y cinco años. Otra cifra. ¿Es posible asignar alguna a la hipocresía occidental? Se acaban los ceros, las potencias podrían servirnos, tanto matemáticas como económicas, pero no se mueven porque el rey moro las multiplica por cero desde su trono, como a su pueblo.

miércoles 9 de septiembre de 2009

La contractura contumaz


La última caricia permaneció algún rato grabada en su recuerdo, como si los dedos que la prodigaron con tanta maestría hubieran sido la cabeza de un exquisito pincel embadurnado de sensaciones, mezclándose en la paleta de su espalda.
Sobre sus hombros rememoraba el vaivén aceitoso de aquellas delicadas manos, tan pertinaces, que restauraban sin desvíos el itinerario de cada tramo muscular, próximo al cuello, hacia la izquierda, donde la puñetera contractura doblega y aniquila al que la desafía, por ignorar las reglas ergonómicas más elementales y trabajar interminables horas ante la pantalla, sin levantarse a buscar ni un mísero café.

viernes 4 de septiembre de 2009

Motivación laboral


Juan Perezas salió a buscar a Luis Rumboso, para acudir juntos a la oficina del desempleo y apuntarse por primera vez. Una vez allí, Pilar Competente fue anotando datos, y les preguntó sobre sus inquietudes.
Perezas miró a Rumboso con desgana, inclinando la cabeza hacia un lado, como diciéndole «¿inquieto, yo?».
Rumboso, como siempre, respondió veloz: «¡camareros de bar de estriptis!».
Competente levantó los ojos por encima de las gafas de ver, volvió a bajarlas y escribió en su ordenador lo que le dijeron. Para ambos. Total, tenían las mismas posibilidades de conseguir ese trabajo que cualquier otro: zero zapatero.

Endless (sin fin)


Al final, habré terminado. Obvio. No tanto: una vez allí, veré lo que hay más allá, hasta donde distingan mis ojos o mi imaginación, y desearé alcanzarlo.
Va con mi condición de bicho bípedo, pensante y con aspiraciones; es más, seguro que lo paso mal —puta envidia— viendo cómo otros van llegando antes, más cómodos, por mejores senderos o con menos canas, porque aprendieron diligentes. Sufriré, pero trataré de subsanar mis limitaciones, y proseguiré hasta concluir cada vez lo que inicie. Y así sin parar, mientras no me quiten los caminos, me corten las piernas o me borren los sueños.

martes 1 de septiembre de 2009

Malena regresa de vacaciones


Todo está como quedó, quizás más bronceado, o quemado. Lo que estaba sin terminar a finales de junio, sigue inacabado; lo que no había empezado, ni siquiera nació, a pesar del abundante ocio. Lo que se rompió, aún no se ha recompuesto. Lo que se unió, sigue estándolo, menos mal.
Llegan los coleccionables, qué lata, un titánic terminado en dos años, ¿quién se anima? total, luego se hundirá.
Una muesca más a la culata de la vida, y van varias filas de diez. Ya caben menos. No todo está perdido, ésta va a ser la buena, vuelve a proponerse Malena.

lunes 29 de junio de 2009

De lado


Un ejemplo más de la porosidad del español ante el inglés es el caso de «perfil». En otros tiempos, nos hacíamos fotos o retratos posando de lado, pero no se nos ocurría recibir visitas en tal postura. Ahora, no cesamos de cambiarlo, cual cirujanos estéticos virtuales, y alteramos su contenido, añadimos cualidades (¿prótesis?) o, si no nos complace, lo eliminamos de un clic, o dos, según güindous.
No distinguimos a los que lo tienen bajo, por muy tachenkos que sean, pues son muy discretos, ni contratamos a los de perfil profesional irregular, aunque carezcan de horribles verrugas en la nariz.

viernes 19 de junio de 2009

Protestas en baja resolución


Llegan escenas de escasa calidad de las revueltas. Mal se distinguen pulseras y pañuelos verdes, símbolos del disgusto más allá de sus fronteras, aunque esta vez la lucha parece perdida de antemano.
Los celulares son notarios clandestinos y absorben en sus memorias la resaca de esperanza diluida en sangre que provocan los pseudodemócratas del minarete. Después, la red dispersa por el globo los disturbios con un aspecto pixelado, imposible de falsificar.
Es más fácil trastocar los resultados de las urnas, pero Teherán ofrece estos días una altísima resolución que circula mal por la banda estrecha de mente de sus ayatolás.

viernes 12 de junio de 2009

Oremus perdido


El oficiante formulaba cada tanto una llamada a la participación: «¡Oremus!». Los fieles respondían, completando la oración. No todos sabían latín –más bien, casi nadie—, pero el imperativo era incuestionable. El que estaba en las batuecas retornaba de inmediato al rebaño.
Esto ocurría en España no hace tantos siglos.
Hoy mi ciberquejido, ya chillido impaciente, es otro exigente ¡OREMUS! para recuperar el hilo de la cordura o, mejor, para elegir celebrantes sensatos que conozcan la vaina, aunque no chapurreen latín, ni malamente inglés. El diletante pucelanoleonés ya no se digna aceptar misales ni guiaburros, con la liturgia tan avanzada.

jueves 11 de junio de 2009

Formato calificado


La relevancia de un término de sonoridad y brillo tan exiguos como es «formato» despunta al enumerar la cantidad de calificativos que pueden acompañarlo.
Así, del tirón: reducido, familiar, económico, completo, normalizado, ampliado, extenso, básico, habitual, extraordinario, breve, largo, condensado, empaquetado, compacto, revisado, confirmado, bruto, prolongado, parcial, panorámico, horizontal, vertical, gráfico, impreso, electrónico, virtual, real, mp3, pdf, televisivo, radiofónico, comprimido, legal, apaisado, futurístico, ergonómico, incómodo, confortable, explícito, implícito, dinámico, estático, moderno, antiguo, obsoleto, limpio, inadecuado, incompatible, soportado, volátil.
Jamás tomaría un vino bueno en un vaso de plástico, ni de cristal grueso, la copa de globo sería mi formato inexcusable.

miércoles 10 de junio de 2009

Sensación cronológica


Hay dos sensaciones de novedosa definición que nos afectan a diario: la térmica y la cronológica. La primera sobra explicarla, por archinombrada últimamente. No así la cronológica, de tan personal como se manifiesta. La hora estaría marcada por nuestro cuerpo. Igual que el viento con baja temperatura intensifica la sensación térmica de frío, al mediodía el serrano —cuerpazo— podría empezar a reclamarnos el reposo propio de medianoche avanzada. Nos despertaríamos con la sensación cronológica de haber madrugado, para que Dios nos ayude, si quiere, y trabajar, desde nuestra hora temprana, aunque sea ya la del telediario vespertino. Jetlag sin volar.

martes 19 de mayo de 2009

Entropía


Los días de ese reino estaban contados, aunque aún fueran bastantes. Como su nombre indicaba, su desbarajuste progresivo era imparable, irremediable e irrecuperable. La energía no se transformaba, ya venía creada y sólo podía escurrirse como agua entre los dedos.
Los entropianos lo sabían, y no desperdiciaban el tiempo con inútiles tratamientos antiedad, es obvio. Vivían absorbidos en la arritmia del desorden, con cierta creatividad, cumpliendo la misión tácita de idear para sus descendientes pautas de máximo disfrute, físico y mental, hasta el advenimiento del caos definitivo.
Eran el único modelo trágico de carpe diem, sine die conocido hasta entonces.

miércoles 13 de mayo de 2009

Fidelidad inalámbrica


«Gracias a la técnica, disfrutamos de una fidelidad inaudita, en su modalidad carente de cables, libre de ataduras, para enviar ficheros, recibir fotos, comunicarnos, relacionarnos, entre otras gozadas: en inglés, guaifi.
Al ser más moderna, seguro que supera a la de antes, que no sería tan elevada como su nombre pretendía, alta fidelidad, jaifi
Mi pobre silogismo (si p entonces q...) concluía insistiendo en que la falta de ligaduras era prueba de mayor fidelidad que su abundancia.
Así se lo expliqué varias veces, pero me abandonó por darle cobertura total ¡real! a una amiga recién agregada a mi red social.

viernes 8 de mayo de 2009

Jatropha (tempate o piñón manso)


Quizás el nombre tan peculiar frene la difusión de esta alternativa a los biocombustibles destrozaselvas y rompecosechas más conocidos y denostados.
Crece en sitios donde no lo hacen otras plantas, con agua escasa y condiciones rebeldes. El biodiésel obtenido del fruto no envidia nada al cosechado de dinosaurios muertos.
Como en el cerdo, se aprovecha todo: el tronco da látex, las hojas, medicinas e insecticidas y la cáscara, fertilizantes. No se come; por tanto, no compite con aceites de nuestras mesas.
Las ventajas sociales «colaterales» son obvias, y sabemos que van llegando adonde antes sólo se recolectaba desesperación y miseria.

jueves 7 de mayo de 2009

Face-Food (comida por la cara)


Expertos en ferias, cuchipandas y saraos de los de gratis total, estos inefables personajes saben exactamente qué se cuece en cada chiringuito, y dónde ubicarse para llegar a tiempo cuando la paella, por ejemplo, alcance su punto. Van solos. La compañía entorpecería su labor arrimatoria, y pondría en evidencia su afán.
Si tienen alguna edad, la tercera, llegan a enfrentarse con los que están en la cola, cuando vulneran su derecho a gorronear en orden. Faltaría más.
Una vez servidos, avanzan hasta la siguiente degustación. Quizás, recomienden en voz baja las mejores casetas a los recién llegados de su especie.

domingo 3 de mayo de 2009

Gallos en el Raplamento


Estrasburgo cedía la solemnidad de su pleno a unos peculiares ciudadanos que solicitaron expresarse un rato en ese escenario tan insólito. Los ujieres contenían su recelo, ante tan colorida aglomeración de gorras beisboleras, pañuelos anudados, sudaderas anchísimas con capucha, deportivas enormes sin atar, pulgares y meñiques estirados y amenazadores. Comenzó la batalla de gallos.
Los emsis se emplearon a tope,
... calentando / a sus seguidores...
... con los versos / más provocadores..
Ese día hubo mucho contenido —quizás sólo continente— en cada turno, réplica y contrarréplica. El diario visual de la sesión colgaba de yutiuf poco antes de comer.

viernes 1 de mayo de 2009

Alquilo cerebro


Por necesidad de investigación de nuevas perspectivas mentales, alquílase cerebro en excelente estado, buena distribución, imaginativo y con vistas al futuro. Por meses, días u horas. Apto para conversación ágil y variada, además de escucha comprensiva garantizada.
Fácil de amueblar, recién lavado y con neurotransmisores funcionando bien. Pocos prejuicios y sólidos cimientos éticos en el conjunto. Última prueba PISA superada con nota, idiomas, carrera y otros estudios. Mejor pasar a conocer. También cambiaríase por cuerpo atlético o atractivo, no importando descerebrados o descerebradas, pura curiosidad científica. Abstenerse sigfredos, jiltons, dinios y alimañas similares. Referencias en principales redes sociales. Prométese responder.

miércoles 29 de abril de 2009

Traslucidez


He aquí un aspecto desconocido –obviamente, ya verás—, de mi personalidad: soy invisible. Pero no de ésos de película, con traje, sombrero, gafas y hueco.
No.
Soy un intangible social.
Ni toco, ni me tocan. Ni me paro a mirar, ni me ven. No soy de ningún equipo de fútbol. Trabajo lo justo, subsisto con poco. No soy triste, sólo anodino. Sin amigos, no tengo que hacer favores, ni deberlos después.
Eso sí, cada cuatro años voto, porque a demócrata no me gana nadie. Alguien tiene que arrimar el hombro para que yo pueda seguir luciendo mi transparencia vital.

viernes 24 de abril de 2009

No me libro de ser el pasado


Sacó el librochicle que le pasaron. Sentada en el monorraíl neumático, Malena ya salivaba pensando en su contenido. Sólo desenvolvió el primer gusticapítulo. El tren llegaría antes y no percibiría más sensaciones durante el trayecto.
Antes de agotarse los árboles, las editoriales habían encontrado formas novedosas de transmitir las novelas que los escritores destilaban sin cesar. La semialucinación creativa era la más exitosa. Provocaba efectos idénticos a la antigua lectura: vivir otras realidades, imaginar el perfil —antaño, carácter o rasgos— de los personajes, por ejemplo. Para mascarlas con fruición, además, sólo publicaban las historias escritas con originalidad y sabor persistente.

miércoles 22 de abril de 2009

Catarsis


De sonido contundente y connotación findemundista, este palabro ofrece sugerentes significados. Entre otros, la depuración lograda tras expulsar un mal interior, como consecuencia de un factor exterior.
Ignoro si puede producirse muchas veces en una existencia, con qué plazo, o bien, qué sucedería si el detonante externo fuera diverso o reiterado ¿podría yo sufrir una catarsis primaveral, de madurez o estomacal, por un suponer? Pinta estresante, lo de catarsear cada poco, cual enemática medida, no estoy tan corrompido.
¿Y el mundo? es diferente, el estímulo ya está aquí ¿quedaremos purgados los supervivientes? es más ¿sobreviviremos siquiera dignamente? yo pienso verlo.

sábado 18 de abril de 2009

Congratulación


La congratulación es un proceso semejante al gratinado, porque ambos dan lugar a una apariencia externa igual de crujiente y lustrosa. Las dos acciones se aplican casi siempre de forma superficial. Podemos congratularnos —a nosotros mismos, suerte de onanismo felicitador—, o hacerlo por lo que han hecho otros, pero sin decir «te congratulo», sino «me congratulo» de tus logros. El brillo y la rigidez consecuencia del gratinado saltan a la vista cuando la congratulación es pública, por ser una palabra sonora y polisilábica, pero lo sabroso del horneado se pierde tras hincar el diente a una felicitación poco sincera.

viernes 17 de abril de 2009

Solucionadores


Cierro las orejas, a modo de murallas, ante la mentecatez sonora reinante de contertulios expertos, lenguaraces y colaboradores mediáticos cuyas intervenciones comienzan circunspectas por un omnipresente «el problema es que...» y variantes.
Como si no se expresaran por sí solas, surgen teorizantes de variados pelajes que definen nuestras congojas; en especial, esos gurús con lucs de sabihondillos, que lo hacen siempre a toro pasado.
La ratio «problema enunciado/solución propuesta» no deja margen al optimismo, pero mantiene en su puesto a esas legiones de verborreicos de pago alejados de las colas del paro, y librándoles de decir «el problema... ¿soy yo?».

jueves 16 de abril de 2009

Legado


La norma dispondrá que toda persona próxima a dejar esta sociedad deberá elegir con esmero cómo quiere que la recuerden. Valdrán objetos, escritos, documentos gráficos o pruebas sensoriales multimedia de cualquier índole. Si quien marcha no elige bien, su futuro en la otra zona titubeará sobre la pobre calidad de dicha selección.
Un legado claro, incuestionable, prolongará la existencia; uno ambiguo, perezoso, la acortará. Esa duración dependerá de la intensidad del recuerdo cedido a los que permanezcan.
En realidad —y en ficción—, sólo abandonamos a los humanos al desvanecerse la última memoria que queda de nuestra estancia entre ellos.

miércoles 15 de abril de 2009

Llegaremos mañana — Stop — prepare casa


Salvo por las películas, pocos de menos de veinte años conocen, han visto o, incluso, tocado nunca un telegrama.
Tal comunicación rauda, casi inmediata para esos tiempos, llegaba el mismo día, o antes. El remitente se personaba en Correos, rellenaba un impreso escogiendo las frases precisas, cual SMS precursor, usando una casilla por letra, y pagaba según las palabras empleadas y su destino. Se reservaba para noticias urgentes, malas casi siempre.
Mi bancario conocido —carezco de amigos del sector—, me contó que aún se usa, ahora para notificar embargos y similares. Prefiero no volver a verlo nunca, el telegrama.

sábado 4 de abril de 2009

Sosiego


La velocidad de la respiración refleja el pálpito del corazón, y éste es testigo sufridor del delirante ritmo con que vivimos algunos. Ante la pantalla, nuestra letanía interdental suplica días de veintiocho o treinta horas y, al final de cada jornada, aún sentimos que no nos ha cundido nada. Dormimos seis o siete horas y el resto de recorrido visible del sol lo quemamos sin apaciguar el jadeo.
Me voy al Sáhara, con mis hermanos exiliados: inspiraré hondo, y dejaré que el desierto, ése que «no se mueve, porque todo puede esperar» me contagie algo de su serenidad. Sin pasarme.

sábado 28 de marzo de 2009

Profundidad de campo


Lo que aparece nítido en una foto, por delante y por detrás del motivo principal, es la profundidad de campo. Obturador y diafragma coordinados la amplían o la reducen. Hay otros factores menos técnicos: intuición o toque artístico.
Hoy me pregunto dónde aprendieron nuestros dirigentes a enfocar. Malamente. Maldito autofocus digital.
Abundan las miradas cortas, además de estrechas. No distinguen ni más acá, ni más allá lo que se avecina, limitados por sus guiaburros.
Reivindico, sin excusas, un cursillo concienzudo de óptica, una renuncia en masa, o un acuerdo total generoso que aclare el horizonte de la instantánea. Maldita mediocridad.

jueves 26 de marzo de 2009

Doble rasero

AQUÉL ADOLESCENTE ASESINO TENÍA ARMAS EN CASA Y JUGABA A VIDEOJUEGOS VIOLENTOS ¡¡DICHOSOS VIDEOJUEGOS!!
Tórridas escenas de cama, desnudos impúdicos y erotismo desenfrenado se alían con un mínimo guión jadeante para romper mundialmente las taquillas de los cines más prestigiosos. Familias completas asisten a la orgía sin pestañear, devorando cestas enormes de palomitas y vasos enormes de soda.
Diferente sería que la pantalla mostrara con toda su crudeza actores bañándose en sangre de tonos variados, sufriendo espantosas mutilaciones, masacres ralentizadas, o protagonizando largos minutos de vandalismo, brutalidad o destrozos.
¡Intolerable! es obvio que la violencia siempre es mala; el sexo, empero, algo menos que nunca.
¡Hay que joderse, para conocerse!

viernes 20 de marzo de 2009

Reinventarse

MENTES ABIERTAS Y CAPACIDADES PLENAS
Mi amiga y compañera Balvaroli —ingenioso alias, mezcla de denominación de vino, aceite con ajo y superheroína italiana— me sugirió que para superar esta crisis debíamos reinventarnos.
Enseguida nos pusimos a ello. Sin dudarlo.
Tenemos los planos avanzados, los materiales optimizados y las prestaciones delineadas, pero aún falta el nombre para el nuevo ego. «Human2.0» está demodé; «máquina», demasiado frío; «androide», peliculero; «ente», metafísico en exceso.
JASP es una buena opción. Si bien falla la jota, la reinvención nos exigirá estar preparados sobradamente para lo que dicen que llegará, aunque sólo sea por repartir con generosidad el talento no consumido.

miércoles 18 de marzo de 2009

Littera scripta manet

SI TIENES CURIOSIDAD POR LO QUE PONE AQUÍ, ¡REALMENTE TE SOBRA MUCHO TIEMPO!
En apariencia, el negro sobre blanco tradicional no nos tendría que despistar con caracteres subrayados, en color o animados. Podemos alcanzar el punto final del tirón, o bien, detenernos para preguntar al que nos presenta un documento, consultar diccionarios o telefonear al autor para pedir aclaraciones. Quizá entonces sí avancemos hasta terminar, o no, y volvamos a indagar, tomemos reseñas en un bloc de notas, o las copiemos para enriquecer los datos de un informe que nos ocupa.
Mi enhorabuena al ingenioso inventor del ciberhipertexto, por suprimir todas esas distracciones, creando otras muchas que expanden sin freno nuestra cintura sedentaria.

jueves 12 de marzo de 2009

Telaraña de amplitud mundial


Tal es el inquietante nombre de la red de redes en inglés, aunque pronunciado en esa lengua suene a gárgaras interrumpidas, «guorl-guaid-güeb». Ahora los franceses de la Fjans aportan a la mundialización (ellos no dicen nunca globalización) una ley para atrapar a los que despegan cosas del tarantulato electrónico.
Si alguien quiere aprovecharse de lo que cae en la red, el árbol, o proveedor, informará enseguida al gran tejedor-estado de que hay una nueva víctima. Los artistas, custodios de la granja arácnida, observarán y cobrarán. Menguados de imaginación, prefieren comerse a su público que ofrecerle innovación y formatos más económicos.

miércoles 11 de marzo de 2009

Pensamientos antiadipocitos


La grasa debería quemarse pensando o tras intensa actividad cerebral. También con la gimnasia o las dietas, pero eso no es nuevo y cuesta bastante. A esa conclusión —deseo o sueño, creo— llegábamos durante los postres. Los presentes lamentábamos el poco tiempo que nos dejan nuestras imposibles agendas cotidianas, para dedicarlo a restar sin éxito algún agujero del cinturón o una talla del vestido.
Hubo un silencio. Nos miramos, descaradamente, evaluando nuestros perfiles.
—Las consecuencias serían más graves, apuntó alguien, ¿qué pensaríamos de la obesidad en presidentes, generales, cirujanos, pilotos de aviones, puestos vitales? ¿podríamos fiarnos?
La cuenta, por favor.

viernes 6 de marzo de 2009

Siete días para enfriar la irritación


Escenario: protesta concentrada, o concentración protesta, contra la ferocidad de la policía marroquí, ante la embajada del rey dictador. Una calle libre en la capital de un país europeo libre.
Argumento: los salvajes habían violado con sus porras a una joven saharaui en el territorio ocupado.
Nos faltaba el cuño autorizador, por lo súbito del evento. Daba igual, no íbamos a romper nada material. Enfrente, enormes vehículos antidisturbios y enormes humanos antidisturbios. Sobraron, porque no buscábamos disturbar, sino turbar, al imperturbable vecino de Rabat, hermano del borbón, parece.
Como hubieran hecho allí, apuntaron nuestros carnés «por ser más de veinte».

miércoles 25 de febrero de 2009

Valencia–Pekín, sin intérpretes


Buda o alguna deidad oriental nos envía mentes clarividentes, sin merecerlo.
Como lo de educarse para ciudadanos en inglés no prosperaba, ahora los adolescentes valencianos aprenderán mandarín, una vez amaestrado el inglés, ofcors! para hablar con casi 1.400 millones de personas adicionales ¿de qué? eso es secundario, como la ESO.
El consejero sostiene que los valencianos, como los ingleses, que sí dominan el inglés, se llevarán el pato al agua —laqueado, con té, o en paella, según— en los bísnisis futuros que surjan con China.
No dudo de que, a cambio, Beijín importará mucho arroz del valenciano, bien rico, chiquets.

domingo 22 de febrero de 2009

No somos nadie...


...y menos en pelotas, me decía un compañero de sauna.
Vestidos, algunos ganamos. Cubrimos nuestro pellejo igualitario para orientar a quien nos habla. Exentos de prejuicios (¿sí?), tendemos a filtrar mecánicamente el registro oral correcto para dirigirnos al próximo influidos por los tejidos que lo enfundan.
Expuestos, esto se complicaría: la charla debería empezar en un tono neutro válido para todos —los tatuajes despistarían algo, reconozco— y, tras unos minutos, sintonizaríamos con el grado de familiaridad o distancia sugerido por las frases iniciales.
Después, ya podríamos vestirnos, y no al revés, como suele ocurrir, para recuperar enteros, o perderlos todos.

sábado 21 de febrero de 2009

Invasión de los seres profundos


Como surgiendo de profundidades ignotas, cual montañas de hielo o aves fénix ocultas durante largas épocas, una plétora de entes apellidados «emergentes» ocupa a diario espacios de los medios. Son muy variados. El epíteto lo pueden compartir países, artistas, economías, acciones bursátiles, movimientos, artes o deudas, entre otros. Un verdadero catálogo de seres novedosos.
Cuando salgo de la piscina nadie me llama emergente, y ya me gustaría, o a mi reloj, del que sólo digo que es sumergible, ¡qué destino más humillante tiene!
Me avisen, por favor, con «carácter de urgencia» cuando lleguemos a la emergencia global: quiero estar preparado.

jueves 19 de febrero de 2009

Medidas para la seguridad

Pronto no necesitaremos DNI de papel
El biómetra te mira calibrando la separación entre tus ojos. Al alzar o bajar la cabeza para observarte, no evita precisar mentalmente cuánto mides desde los talones hasta el cogote. El perímetro de tu cráneo es la siguiente magnitud que anota en su registro, sin omitir la ubicación relativa de las orejas con respecto a la boca y al cuello. La etnia y la complexión general completan el escrutinio de este experto contratado para la seguridad de los modernos sistemas de acceso. Finalmente, al abrazarte, sufre, porque no consigue cifrar la copiosa porción de amistad que ofreces en el gesto.

miércoles 18 de febrero de 2009

Escritores de cemento

ESCRITORES
Se le agotaban los lugares de acción habituales. Había trabajado furiosamente más de diez semanas, porque pronto su delito se consideraría arte, y no quería aceptarlo. Empezó pintado carpetas de estudiante, puertas de retretes y retales de papel para sus novietas. Cubrió muros, puentes, túneles y otras obras de uso público. Expresión de rebeldía. Ahora, la vanguardia intelectual daba el salto crucial de declararlo estético y catalogable sin su permiso. Habría museos y zonas autorizadas; incluso, revistas con graffitis de su grupo de escritores. Ya no sería lo mismo. Qué más daba, pronto cumpliría los cincuenta y tampoco era plan.

jueves 12 de febrero de 2009

Gürtel y otros germanismos

UNA BUENA IDEA PARA APRENDER UN IDIOMA
Para facilitar la interculturalidad, voy a darle «de gratis» unas pistas al juez mediático, para las siguientes operaciones que vaya a iniciar. Siendo un personaje culto, presumo su conocimiento —no su inocencia— de la pronunciación teutona, o bien, la germanofilia del asesor que tuvo la pintoresca ocurrencia de llamar Gürtel a la operación Correa.
Todo suyo, don Baltasar:
Alcalde: Bürgermeister.
Ayuntamiento: Rathaus.
Bermejo: rotblond.
Bigote: Schnurrbart.
Cacería: Jägerei.
Cohecho: Bestechung.
Constructor: Bauunternehmer.
Correa: Gürtel.
Corrupción: hay dos, la fácil, Korruption, y la avanzada, que la hace parecer más censurable, Bestechungsversuch.
Esperanza: Hoffnung.
Garzón: Reiher.
Gomina: Haarfestiger.
Prevaricación: Rechtsbeugung.
Zapatero: Schuhmacher.

miércoles 11 de febrero de 2009

Memoria muy suya

HA PERDIDO ALGUNA DE SUS PIEZAS
—Se lo dije ayer mismo.
—¿En serio?
—Sí, y eso no es todo, pues estuvo escuchando sin pestañear hasta que terminé la perorata. Después, empuñó la libreta y se puso a tomar notas, consultando el encerado con avidez. No sé qué contendrían esas notas, pero parecían muy interesantes.
—Y ¿qué pasó luego?
—Lo que me temía: guardó la libreta y se fue tan pancho, como si tal cosa.
—¡Vaya situación!
—En efecto, pero lo más grave es que hoy mismo se haya olvidado de todo. Es increíble.
—Sí, a mí también me sorprende mucho.
—¿Cómo? ¡si estoy hablando de usted!

martes 10 de febrero de 2009

Preconcebido sufre

SIEMPRE HAY MÁS ALTERNATIVAS
Lo preconcebido quiso dirigirse a lo inconcebible, para narrarle cuánto sufría. Su porvenir era como su presente: previsible, inamovible, invariable y limitado, de mente estrecha, firme y sin perspectivas. Tenía envidia porque lo inconcebible, a pesar de ser inviable, abría grandes posibilidades a la imaginación, a la literatura, al arte, a lo infinito, a lo microscópico o, incluso, al futuro. Ya había ocurrido antes, cuando algún ente utópico llegó a ser concebido en un útero mental y genial que le dio una inesperada existencia liberadora.
Tanto padecía, que decidió —¿era posible?— negarse a existir, disolviéndose en un ataque de espontaneidad.

jueves 5 de febrero de 2009

Evaristo, y otros recuerdos


Evaristo, el tipo sin interés, pasó a saludar a su compañera Malena, la del regalo estilizado. Le explicó que estaba preocupado: esa mañana no abrió los ojos a la hora acostumbrada. Su organismo se revelaba y su adiestramiento matinal dejaba de ser efectivo, para ser natural. Se tomaría su cafetito, prosiguió, para ser persona, y reflexionaría sobre su postura ante el apagón digital de la semana anterior. Malena le escuchaba atentamente, sin interrumpir. ¡Ya podía reformatearse! pensó, pues había llegado mientras asimilaba unos atajos mentales de teclado, y tardaría mazo en repasarlos. En fin, si contármelo le hace feliz, sea.

miércoles 4 de febrero de 2009

Lumbreras reunidas

ALGUNOS CARECEN DE INDICADOR DE RESERVA, Y SE LES NOTA MUCHO
Traducibles como depósitos de ideas, sorpréndeme que nuestros dirigentes no aprovechen mejor la labor recopilatoria, reflexiva y predictiva de los innumerables «think tanks» de la escena del pensamiento moderno y cibernáutico. Unos cuantos prohombres, y promujeres, exponen en foros de gran prestigio —esto último relativo, claro— el producto de sus sesudas disquisiciones. El que quiere aprovecharlo, si lo ve conveniente, sólo tiene que tomarlo, fundirlo y aplicarlo.
Gasolineras del avance intelectual.
Frecuentándolas, los mandatarios pensarían sin tanta celeridad, y nos ahorrarían ridículas logorreas por hablar más despacio de lo que cavilan. Rellenen el tanque, si es posible, antes de agotarlo.

jueves 29 de enero de 2009

Supresión apresurada


Ya fuera de la habitación, sentí que su despedida escondía un resquemor mal disimulado. No sabía si volvería a verla, tampoco si lo deseaba. Fallé al complacer sus expectativas con mi acostumbrada destreza. Hubo respuestas cortas, heladoras muestras de contrariedad, salpicadas de forzadas expresiones de alegría. Qué desazón. Debía solucionarlo, pero no de inmediato. Cada uno tiene su espacio, sin agobios. Basta un traspiés para disipar el atractivo, como una sola mentira para truncar todo un impecable historial de sinceridad. Pero no aguanté. Error. En diez minutos mi nic desaparecía de su lista de contactos, y yo de su vida.

lunes 26 de enero de 2009

Mapas de la mente

MAPA DE UN PRIVILEGIADO USUARIO DEL SISTEMA
La vanguardia en sistemas de orientación será un dispositivo mental conectado por métodos inalámbricos a las neuronas responsables del pensamiento. Antes de usarlo, el humano —aunque no se descartan los modelos para animales de inteligencia similar, o superior, a veces— autorizará la expresión gráfica de sus vericuetos intelectuales, por espinosos que éstos resulten. En horas quedará plasmado con gran detalle el cartograma de la razón de cada individuo. No tendrá precio como herramienta de psicoespecialistas. Aún afinan los criterios para las áreas representadas. Se resiste el parámetro «Sentido común»: falta recopilar muestras de sensatez suficientes para el eje de referencia.

jueves 22 de enero de 2009

Facundo el ijnorante


A lomos de su estulticia, Facundo gira con gran intrepidez. Su recorrido es siempre circular, cual burro de noria, y de diámetro variable, según el momento o el campo del saber en que se encharque. Hay ratos de gran osadía, en los que triunfa, pues sus devotos —personajetes que el tiempo ha cribado con naturalidad, como en la evolución— ovacionan a ciegas sus enseñanzas y conclusiones. Algún día la curva de su erudición de bolsillo se desparramará errática, y todos podremos ver que Facundo es un paradigma de lo que mi sabio progenitor llamaba con sorna un «ijnorante con ege».

lunes 19 de enero de 2009

El silencio de los morteros


Ya callan, o, al menos, bajan la voz, las almas de los cañones —¿desalmados?— defensovengadores de Israel y secos de razón de Hamás. Avanzan otras voces, entre jammames y piscinas de cumbres pletóricas de sonrisas. Imagino a esos diplomáticos quitándose las versallescas calzas y puñetas de hace varios siglos: «Pasad, pasad, sr. Presidente, la terma está ideal» «Tras vuesa merced, Sr. Olmert, ¡salam a’leikum! paz con vos».
Hasta hoy, trece centenas de corderos se han sacrificado en un holocausto imposible de digerir. Tormento silenciado —vaya casualidad— media semana antes de que el emperador negro ocupe su trono. El guión continúa.

sábado 17 de enero de 2009

Del peculio, hablar lo mínimo


Las contadas ocasiones en que visitaba su banco —la telebanca evitaba ese trago—, Adrián contenía sus escrúpulos y escuchaba hablar sin tapujos del dinero. Fuera de ahí, los que enumeraban precios sin pudor y sin freno lo descomponían. En él, lo prosaico de ese tema recurrente resultaba repugnante. Y no iba sobrado. Justificaba su extrema obsesión diciendo que nadie detallaba sus logros tras levantarse del inodoro, aspecto de la vida igual de necesario y corriente que el pecuniario. Algunos tienen problemas de regularidad y otros de solvencia, pero divulgarlos quedaba para los más íntimos: médicos o empleados de banca.

jueves 15 de enero de 2009

Felicímetro de diario


Investigo criterios —dinero y amor no cuentan— para cuantificar la felicidad «de a pie», cotidiana, sencilla. Cada cual tiene el suyo. El baremo ha ser confesable; de lo contrario, seguro que es pecado, infidelidad o delito, o no provoca envidias entre todos los escuchantes, restando arrobas de satisfacción al afortunado.
Propongo, como ejemplo, el tiempo, en minutos, invertido todas las mañanas en el baño, desde entrar legañosos, encogidos y desgreñados hasta salir de él impolutos, optimistas, afeitados y bien informados ¿hay mayor dicha? Seguro, pero se me acaban las cien palabras de hoy. Mi júbilo aumentará con vuestros sabios comentarios.

lunes 12 de enero de 2009

Cuentacuentos: viejo oficio, misión renovada


Alguien ha deducido, y lo cuenta, que en occidente —mayormente— interpretamos una suerte de culebrón global, narrado por nuestros líderes, ora locales, ora mundiales, que pergeñan episodios [con]fundidos con la actualidad, o provocándola, con arreglo a intereses nada literarios.
Ya no desmenuzan teorías ni pensamientos políticos o económicos de gran calado. Ahora nos saturan con historias cercanas, más sugestivas y conmovedoras. La opinión pública deviene emoción pública. Esta arma de distracción masiva, el storytelling, estaría llegando a todos los ámbitos sociales y culturales. Hoy mismo pediré que me dejen salir de escena, o bien, permiso para escribir mi propio guión.

sábado 10 de enero de 2009

¿No-? ¡sin, in-, des- o antónimos, por favor!


Ya en casa, telefoneé justificando mi no-asistencia a clase. La no-limpieza de las calles, debida a la no-llegada de las máquinas quitanieves provocó la no-fluidez de las vías públicas. La no-información nos tenía a todos en ascuas, pues la no-cobertura de los móviles en la zona provocaba la no-continuidad de las llamadas. Por la radio proponían ante el no-buen tiempo, no-mala cara ¿dura, no-dura o carámbana? por el frío, más que nada. Bloqueados, ni avanzábamos ni retrocedíamos. Por suerte, de forma no-esperada, los servicios de emergencias acudieron en nuestra ayuda, apaciguando las escenas de no-paciencia y cabreo que ya proliferaban.

jueves 8 de enero de 2009

Cien ojos por ojo: todos ciegos


El cuerpo pide respuestas; la cabeza no las encuentra. Exhibir cadáveres rotos de futuros condenados a vestir chalecos mortíferos alimenta una demagogia sangrante e indefendible, pero los bombarderos del Tzáhal podían evitar que esa infantería aún inocente engrosara el santoral de mártires precoces, quedándose en sus hangares, y favoreciendo el entendimiento, por inviable que parezca.
La ley del Talión no cabe en este siglo, heredero de la venganza ¿justificada? y del derecho a la propia defensa del anterior. Si debemos compartir las consecuencias del conflicto, Israel no puede actuar simultáneamente como parte, juez y verdugo mientras exploramos nuestro ombligo occidental.

miércoles 7 de enero de 2009

Yes, I can (pero no siempre)


Me fallaba el método: anotaciones en una agenda, iniciar una hoja de cálculo con fechas y logros, apuntes en la pedeá, fichas, comentarios a mis afines. Algo debía hacer, pues el año pasado estuve a punto de conseguirlo innumerables veces y pensé, ingenuo, que éste sería el definitivo. El dilema es que ignoraba cómo medir el éxito, y eso me consumía. Ningún manual de autoayuda —timos editoriales con aspiraciones pseudofilantrópicas— me daba una pista certera. Y pasó lo inevitable. Otra ocupación más urgente y atractiva me volvió a distraer del ambicioso propósito anual: aumentar algunas décimas mi fuerza de voluntad.

lunes 5 de enero de 2009

Mirra lo que te han echado



De los obsequios que los sabios del este ofrecieron a Jesús, la mirra es, seguro, el menos conocido. Los incontables usos de esa resina endurecida la convertían en algo mucho más precioso que los otros dos presentes: proteger la salud, como desinfectante, medicina o perfume; conservar los cuerpos difuntos, embalsamados, o, incluso, anestesiar y narcotizar —Cristo rechazó vino con mirra en el Gólgota, según Mateo. En tiempos carentes de índices bursátiles, era un oloroso signo de opulencia que con los siglos cedió terreno a energéticos y contaminantes fósiles, también orientales. Seduce la idea de un progreso impulsado por perfumes caros.

sábado 3 de enero de 2009

Cante sin copirrait


La lucha por los micrófonos era encarnizada. Los niveles de etanol en sangre superaban los de la vergüenza en cara, y nunca antes un salón familiar había alojado tal conflicto por un aparato. Ni siquiera «El mando» fue objeto jamás de tanta avidez. Debíamos poner nuestra voz, siguiendo la chuleta, a músicas de reconocida popularidad. Ahora es más vanguardista, con pautas tonales y letreros que nos incitan a prolongar el destrozo con nuestro virtuosismo escaso de pelo. Que se sepa, la esgae aún no irrumpe en casa —salvo espías— para exigirnos su diezmo digital ¿sería lo nuestro creación o imitación?

miércoles 31 de diciembre de 2008

Doce cam-para-nadas


¡Ding! primera,
¡ding, dong! otra uva,
¡ding, dong! empezó la crisis,
¡ding, dong! zapatazo al dobleuve busss,
¡ding, dong! los judíos masacran palestinos irrefrenables,
¡ding, dong! el 08 ya es muy viejo,
¡ding, dong! casi todos pagaremos menos hipoteca, será estupendo,
¡ding, dong! ¿cuántas mujeres no oirán campanadas el 09? ¡deprimente!
¡ding, dong! estrenamos perfil en 20ti, feisbuk y otras mallas sociales,
¡ding, dong! tiempo de recapitulación y planes, me carga, no me fío,
¡ding, dong! la técnica no arregla darfures ni congos: los hace más visibles,
¡dong! tratemos de solucionar algo de lo acumulado, sin dilatar el pertinaz listado.

jueves 18 de diciembre de 2008

Contraseña, tontaseña


Cada día confirmo mi identidad varias veces, disimulada bajo asteriscos o puntos gordos. Se abren ante mí los secretos de cuentas bancarias, correos, redes sociales: mis contextos cotidianos. Mis arcanos son poco relevantes, o nada, y menos truculentos, seguro, que los de ese bandolero global del que todos estamos hablando. Como único salvoconducto utilizó su encanto personal, unido a la ancestral geometría piramidal, para timar a sus benefactores durante una década. Ni la encriptación más sofisticada los habría librado de la pericia de ese truhán. Qué magnífico ministro de hacienda haría ¡Exijo que me sablee alguien con clase! ya puestos.

martes 16 de diciembre de 2008

Comunicación unidireccional


Tras mi relato, sin coletillas de continuidad –servirían por igual ¡ah! ¡oh! o ¿sí?—, me replicó explicando que había vivido una situación parecida. Permanecí boqui y orejiabierto mientras consumía su turno casi sin respirar. «Ah, menuda coincidencia», respondí. Dilapidé otros minutos, hablando del tiempo, inagotable relleno, y volví a atacar, con otra historieta. Siete intentos en la misma hora, sucedidos variados. ¿Resultado? tuve que tragarme los correspondientes contrasucedidos, «¿sí? ¡pues yo más!», decía sin pronunciarlo. La vida nos allega personas así, ávidas de audiencia, repletas de experiencias ¿nunca aprendieron a escuchar? peor aún: ¿nadie las había escuchado antes? ¡Córcholis!

sábado 13 de diciembre de 2008

Coltán = Columbita + Tantalita = Muerte en África Central


NONYA detectó una extraña disfunción en sus aparatos. Todos los plasmas lucían un mensaje desconcertante, «Letal Error». Hasta ahora, los fallos más graves —serios, según maltraducen algunos— eran Fatales, pero jamás nadie había muerto por un problema técnico. Pronto se averiguó la causa, y resultó prioritario retirar esa partida de circuitos vanguardistas. El tántalo utilizado había llegado con restos de sangre a la cadena de fabricación. En contacto con los demás componentes, la hemoglobina provocaba cortocircuitos, y se convertía en testigo embarazoso de su conflictivo origen centroafricano. Esa aleación mineral era demasiado inteligente y desvelaba, como podía, su punto humanitario.

domingo 7 de diciembre de 2008

Formateo existencial



Con Neovita 1.0, las personas –humanas– cortan aquello que les disgusta o pegan lo que les falta a sus vidas anodinas, copiándolo antes en el Portaexistencias, memoria volátil. También buscan y reemplazan errores reconocidos del pasado, suprimen momentos inconvenientes (¿seguro que desea eliminar xxx?), pasan el corrector ético —diversas modalidades—, o marcan como ocultos los pasajes más escabrosos. Los vanidosos resaltan episodios con fluorescente.
La versión Pro, además, sirve para truncar por lo sano, formateando la autobiografía, y dando ocasión de empezar desde cero a quien siente que puede hacerlo mejor: parecido a reencarnarse pero sin cambiar de carcasa.

viernes 28 de noviembre de 2008

No es persona sin su café


Detiene el despertador a golpes —ella, yo no uso, lo confesé veinte párrafos ha—, se sumerge entre almohadas y saborea semidormida seis o siete aclimatantes minutos hasta convencerse de que el tiempo no se estira tanto como ella. Enciende alguna lámpara y, descalza, avanza hacia la cocina. Más luz, ahora de fluorescente. El sol tarda algo aún. Una taza, leche semidesnatada y el ineludible brebaje resucitador y excitante. Diríase que el filtro de la cafetera hubiera estado conservando aletargada nuestra consciencia, y la devolviese luego infundida, reforzada con cafeína, para soportar el telenoticiero matinal... o el resto del día.

martes 25 de noviembre de 2008

Subastan chapas


Acabo de ver en ibei que alguien subastaba una chapa doblada, con el argumento comercial de que los gastos de envío serían los mismos para una que para cien unidades.
Pasmado me quedo. Lo llamativo no es que haya subastadores de chapas, sino que también exista —intentaré seguir la subasta hasta el final— quien pague por conseguir algo de dudoso valor y con un aspecto indigno de una nostálgica colección de tapones de botella antiguos, se me ocurre. Aún más fascinante es ver cómo, en tiempos de crisis, pueden emparejarse necesidad y tecnología, en una versión cibernáutica del tradicional chamarilero.

viernes 21 de noviembre de 2008

Medidas polivalentes


En el colegio aún enseñan unidades de medida de uso tan escaso como el decilitro, el hectómetro, el decagramo o el quintal métrico. Dejan fuera de los libros otras más prácticas, como el bit, el byte, los baudios por segundo, los megas (aunque se llame casi como una bruja, un mega es masculino), los gigas, los píxeles, y así, hasta el infinito y mucho más. Menos mal que la generación 3G las conoce —y utiliza— sobradamente, y para el volumen, la capacidad y la distancia ha alcanzado la uniformidad, con un valor omnipresente y adecuado para casi todo: el mazo.

Autobombo


La bola 1 golpea a la siguiente, ésta a la 3, y la carambola prosigue con una inacabable sucesión de embates, hasta alcanzar la última canica, etiquetada con un número 1000, que debe deslizarse por una espiral camino de una plataforma que se hunde bajo su peso, presionando una palanca iniciadora de otro turno de choques encadenados, ahora de piezas de dominó, que sucumben sincronizadas formando varias ramas paralelas con los colores del espectro. Al llegar al final, las fichas accionan un mecanismo que iza súbitamente un banderín donde se lee: 100 palabras 100 punto blogspot punto com. Todos aplauden.