
La vanguardia en sistemas de orientación será un dispositivo mental conectado por métodos inalámbricos a las neuronas responsables del pensamiento. Antes de usarlo, el humano —aunque no se descartan los modelos para animales de inteligencia similar, o superior, a veces— autorizará la expresión gráfica de sus vericuetos intelectuales, por espinosos que éstos resulten. En horas quedará plasmado con gran detalle el cartograma de la razón de cada individuo. No tendrá precio como herramienta de psicoespecialistas. Aún afinan los criterios para las áreas representadas. Se resiste el parámetro «Sentido común»: falta recopilar muestras de sensatez suficientes para el eje de referencia.