Estas crónicas no tendrán precio, sólo longitud: con cien palabras iré al meollo, destripando lo que merezca
serlo y loando lo que deba ser elogiado, en mi modesto entender, salvo que se piense que opinar
es un acto inmodesto por la distancia o la altura que ha de ocuparse para afrontarlo...
domingo, 28 de noviembre de 2010
La minoricracia
El planeta Minorix, muy evolucionado, tiene un régimen político basado en el mandato de las minorías. A diferencia de la tierra, descartan las opciones que atraen un excesivo porcentaje de seguidores, pues entienden que son votos poco reflexionados, displicentes, interesados o lucrativos.
Sólo pueden gobernar grupos cuyas propuestas sean respaldadas por pocos minorixitas. Se excluyen los colectivos tradicionalmente más discriminados —también los tienen—, porque superan el umbral fijado para la minoricracia, y desvirtúan el objetivo buscado.
Tras su elección, los representantes deben unirse para trabajar con seriedad, en busca el bien común, procurando lo mejor a la mayoría despolitizada.
domingo, 21 de noviembre de 2010
El tema
Ciento y pico entradas y llega el momento de tocarlo. Si es grande, es una buena canción, si es pequeño, te lo ex/impone el jefe para solucionarlo antes de irte a casa.
Si son varios, llevarán algún tiempo. Vale como excusa para faltar a una kedada sin dar más detalles. Hay variedades: escabroso, delicado, fundamental o confidencial. Mis hijas lo usan para personalizar sus pantallas. Una de ellas quería aplicarlo customizando el deneí. Sus primos prefijados con apo —el más conocido— y ana son, respectivamente, una magnitud geométrica o una condena terrible.
Lo peor es tener solo uno: caes pesadísimo.
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tengo un tema
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Red asocial para los selectos
Gracias a un oportuno tuit, me he enterado de una red poco social que limita los amigos a cincuenta. Genial. Ya está bien de entrar y salir por mi perfil como güebmáster por su blog.
Corro, esto... navego a buscarla para hacerme «asocio», y gozar de un sitio casi íntimo. Para tener cincuenta amigos, hay que seleccionarlos de verdad, no aceptaré cualquier amigo de amigos, ni a uno que conozca a conocidos de mis conocidos.
¡Hay que ser amigo-barra-a fetén! Antiguamente, los amigos se contaban con los dedos de una mano, ahora necesitaré diez. Lástima, tampoco esta red es perfecta.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Babucha ensangrentada
Confirmado: la primera víctima de la guerra es la verdad; empero, cuesta mucho ensordinar los gritos que las nuevas viudas y huérfanos envían por la red. El jerife alauí mandó a sus esbirros a matar, sin testigos, «ya tranquilizarán en España a los inquietos activistas, todos periodistas, estoy seguro».
Para explicar el cuento de oídas, el primo José Luis soltará a sus «portacoces». Patadas a la inteligencia, coces contra la legalidad. M-VI solo es soberano de su propia sevicia embabuchada.
Ni siquiera JC-I levanta el auricular para abroncar al hermano besucón de la chilaba. Mal, muy mal: peor, mucho peor.
sábado, 6 de noviembre de 2010
La contractura contumaz ®

La última caricia permaneció algún rato grabada en su recuerdo, como si los dedos que la prodigaron con tanta maestría hubieran sido la cabeza de un exquisito pincel embadurnado de sensaciones, mezclándose en la paleta de su espalda.
Sobre sus hombros rememoraba el vaivén aceitoso de aquellas delicadas manos, tan pertinaces, que restauraban sin desvíos el itinerario de cada tramo muscular, próximo al cuello, hacia la izquierda, donde la puñetera contractura doblega y aniquila al que la desafía, por ignorar las reglas ergonómicas más elementales y trabajar interminables horas ante la pantalla, sin levantarse a buscar ni un mísero café.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
45
Hoy hace cuatro décadas y media que el mundo cuenta con esa persona que no lo es sin su café matinal. Dentro de cinco días, además, hará un cuarto de siglo que la conozco. Décadas, cuarto de siglo, sólo son palabras, por mayores que parezcan. Hay más: lustros, serían nueve. Qué más da. Manías de uno, por contabilizar irrelevancias.
Imposible contar su capacidad para ser crucial en nuestras vidas.
No hay ábaco con suficientes filas para totalizar la sensatez de sus decisiones, el alcance de su solidaridad, el desinterés de sus desvelos.
Felicidad la nuestra, por tenerte tan cerca, Susi.
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