
Buda o alguna deidad oriental nos envía mentes clarividentes, sin merecerlo.
Como lo de educarse para ciudadanos en inglés no prosperaba, ahora los adolescentes valencianos aprenderán mandarín, una vez amaestrado el inglés, ofcors! para hablar con casi 1.400 millones de personas adicionales ¿de qué? eso es secundario, como la ESO.
El consejero sostiene que los valencianos, como los ingleses, que sí dominan el inglés, se llevarán el pato al agua —laqueado, con té, o en paella, según— en los bísnisis futuros que surjan con China.
No dudo de que, a cambio, Beijín importará mucho arroz del valenciano, bien rico, chiquets.