martes, 28 de diciembre de 2010

Felicímetro de diario ®


Investigo criterios —dinero y amor no cuentan— para cuantificar la felicidad «de a pie», cotidiana, sencilla. Cada cual tiene el suyo. El baremo ha ser confesable; de lo contrario, seguro que es pecado, infidelidad o delito, o no provoca envidias entre todos los escuchantes, restando arrobas de satisfacción al afortunado.
Propongo, como ejemplo, el tiempo, en minutos, invertido todas las mañanas en el baño, desde entrar legañosos, encogidos y desgreñados hasta salir de él impolutos, optimistas, afeitados y bien informados ¿hay mayor dicha? Seguro, pero se me acaban las cien palabras de hoy. Mi júbilo aumentará con vuestros sabios comentarios.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Comunicación unidireccional ®


Tras mi relato, sin coletillas de continuidad –servirían por igual ¡ah! ¡oh! o ¿sí?—, me replicó explicando que había vivido una situación parecida. Permanecí boqui y orejiabierto mientras consumía su turno casi sin respirar. «Ah, menuda coincidencia», respondí. Dilapidé otros minutos, hablando del tiempo, inagotable relleno, y volví a atacar, con otra historieta. Siete intentos en la misma hora, sucedidos variados. ¿Resultado? tuve que tragarme los correspondientes contrasucedidos, «¿sí? ¡pues yo más!», decía sin pronunciarlo. La vida nos allega personas así, ávidas de audiencia, repletas de experiencias ¿nunca aprendieron a escuchar? peor aún: ¿nadie las había escuchado antes? ¡Córcholis!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Del peculio, hablar lo mínimo ®


Las contadas ocasiones en que visitaba su banco —la telebanca evitaba ese trago—, Adrián contenía sus escrúpulos y escuchaba hablar sin tapujos del dinero. Fuera de ahí, los que enumeraban precios sin pudor y sin freno lo descomponían. En él, lo prosaico de ese tema recurrente resultaba repugnante. Y no iba sobrado. Justificaba su extrema obsesión diciendo que nadie detallaba sus logros tras levantarse del inodoro, aspecto de la vida igual de necesario y corriente que el pecuniario. Algunos tienen problemas de regularidad y otros de solvencia, pero divulgarlos quedaba para los más íntimos: médicos o empleados de banca.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Improperio afrutado



Si idiota es quien dice idioteces, imbécil, quien suelta imbecilidades, tonto, quien no para de hacer tonterías, y gilipollas el que desparrama gilipolleces... ¿cómo se llama quien dice, suelta, hace o regala sandeces por doquier? fácil, pero poco contundente: «sandio», o sandia, que también las hay.
No recomiendo gritar esto para joder, o zaherir, como decían antaño, a un contertulio simplón o necio, porque no lo pillará.
Ante la exclamación «¡eres un pedazo de sandio!», el personaje destinatario de nuestra ira quizás se quede más boquiabierto que ofendido, confirmando nuestras sospechas... o bien, su ignorancia ante un palabro totalmente inusual.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Sedición, seducción ¡maldición!


No hay confusión: una cosa es seducir y otra cosa es practicar la sedición, con una sola ce, y aducir indisposiciones, virales o instestinales, para ausentarse del tajo en el puente más codiciado. 
Los presuntos sediciosos, a pesar de tener sueldos más que seductores, están descontentos, y libran, sin preaviso... al cielo español de emisiones carbónicas toda una noche. 
No le bastará todo su poder de convicción, dos ces, al seductor portavoz de los repentinos aquejados para compensar esta f-aena a los que aún tienen dinero para viajar —qué frivolidad, en crisis, diríase. 
Tampoco seducen ni Rubalcaba ni Pepiño, ciertamente.

domingo, 28 de noviembre de 2010

La minoricracia



El planeta Minorix, muy evolucionado, tiene un régimen político basado en el mandato de las minorías. A diferencia de la tierra, descartan las opciones que atraen un excesivo porcentaje de seguidores, pues entienden que son votos poco reflexionados, displicentes, interesados o lucrativos.
Sólo pueden gobernar grupos cuyas propuestas sean respaldadas por pocos minorixitas. Se excluyen los colectivos tradicionalmente más discriminados —también los tienen—, porque superan el umbral fijado para la minoricracia, y desvirtúan el objetivo buscado.
Tras su elección, los representantes deben unirse para trabajar con seriedad, en busca el bien común, procurando lo mejor a la mayoría despolitizada.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El tema


Ciento y pico entradas y llega el momento de tocarlo. Si es grande, es una buena canción, si es pequeño, te lo ex/impone el jefe para solucionarlo antes de irte a casa.
Si son varios, llevarán algún tiempo. Vale como excusa para faltar a una kedada sin dar más detalles. Hay variedades: escabroso, delicado, fundamental o confidencial. Mis hijas lo usan para personalizar sus pantallas. Una de ellas quería aplicarlo customizando el deneí. Sus primos prefijados con apo —el más conocido— y ana son, respectivamente, una magnitud geométrica o una condena terrible.
Lo peor es tener solo uno: caes pesadísimo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Red asocial para los selectos


Gracias a un oportuno tuit, me he enterado de una red poco social que limita los amigos a cincuenta. Genial. Ya está bien de entrar y salir por mi perfil como güebmáster por su blog.
Corro, esto... navego a buscarla para hacerme «asocio», y gozar de un sitio casi íntimo. Para tener cincuenta amigos, hay que seleccionarlos de verdad, no aceptaré cualquier amigo de amigos, ni a uno que conozca a conocidos de mis conocidos.
¡Hay que ser amigo-barra-a fetén! Antiguamente, los amigos se contaban con los dedos de una mano, ahora necesitaré diez. Lástima, tampoco esta red es perfecta.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Babucha ensangrentada


Confirmado: la primera víctima de la guerra es la verdad; empero, cuesta mucho ensordinar los gritos que las nuevas viudas y huérfanos envían por la red. El jerife alauí mandó a sus esbirros a matar, sin testigos, «ya tranquilizarán en España a los inquietos activistas, todos periodistas, estoy seguro».
Para explicar el cuento de oídas, el primo José Luis soltará a sus «portacoces». Patadas a la inteligencia, coces contra la legalidad. M-VI solo es soberano de su propia sevicia embabuchada.
Ni siquiera JC-I levanta el auricular para abroncar al hermano besucón de la chilaba. Mal, muy mal: peor, mucho peor.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La contractura contumaz ®


La última caricia permaneció algún rato grabada en su recuerdo, como si los dedos que la prodigaron con tanta maestría hubieran sido la cabeza de un exquisito pincel embadurnado de sensaciones, mezclándose en la paleta de su espalda.
Sobre sus hombros rememoraba el vaivén aceitoso de aquellas delicadas manos, tan pertinaces, que restauraban sin desvíos el itinerario de cada tramo muscular, próximo al cuello, hacia la izquierda, donde la puñetera contractura doblega y aniquila al que la desafía, por ignorar las reglas ergonómicas más elementales y trabajar interminables horas ante la pantalla, sin levantarse a buscar ni un mísero café.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

45


Hoy hace cuatro décadas y media que el mundo cuenta con esa persona que no lo es sin su café matinal. Dentro de cinco días, además, hará un cuarto de siglo que la conozco. Décadas, cuarto de siglo, sólo son palabras, por mayores que parezcan. Hay más: lustros, serían nueve. Qué más da. Manías de uno, por contabilizar irrelevancias.
Imposible contar su capacidad para ser crucial en nuestras vidas.
No hay ábaco con suficientes filas para totalizar la sensatez de sus decisiones, el alcance de su solidaridad, el desinterés de sus desvelos.
Felicidad la nuestra, por tenerte tan cerca, Susi.

martes, 26 de octubre de 2010

Sitio agobiante, sitio liberador


Rodean a los hermanos saharauis con camiones y fusiles americanos y europeos. Un sitio dentro de otro. La voluntad no se puede sitiar. Muro dentro de muro, redundancia del cobarde. Los 20.000 de Gdeim Izik llenan otra página mundial de guerra sin cuartel y sin armas. La ONU los contempla y dice que esto es insostenible, que «alivien ya esta tensión». España gira el cuello; los españoles, no. Francia ni se digna mirar hacia abajo en el mapa. América no incordia, mojamed es títere amigo.
Un niño ha muerto. Lo enterraron a oscuras, sin un último beso de su madre.

sábado, 23 de octubre de 2010

Medidas para la seguridad ®

Pronto no necesitaremos DNI de papel

El biómetra te mira calibrando la separación entre tus ojos. Al alzar o bajar la cabeza para observarte, no evita precisar mentalmente cuánto mides desde los talones hasta el cogote. El perímetro de tu cráneo es la siguiente magnitud que anota en su registro, sin omitir la ubicación relativa de las orejas con respecto a la boca y al cuello. La etnia y la complexión general completan el escrutinio de este experto contratado para la seguridad de los modernos sistemas de acceso. Finalmente, al abrazarte, sufre, porque no consigue cifrar la copiosa porción de amistad que ofreces en el gesto.

martes, 19 de octubre de 2010

Observantes (¿y después?)


Percibo otra tendencia imparable de sociólogos, politólogos, psicólogos y otrólogos actuales, que crean observatorios para analizar, evaluar y elaborar sesudos informes continuados sobre temas de calado humano muy variable. Generalmente, lo hacen a base de gastos subvencinados.
Gugleando hallé enseguida violencia, accesibilidad, racismo y xenofobia, pobreza, discriminación, precios, sostenibilidad, responsabilidad social e, incluso, trabajo globalizado o política China. Admirables.
No encuentro dónde surgieron los primeros no dedicados a las estrellas; mientras, contemplaré con atención mis alrededores. Quizás llegue a crear un juicioso observatorio sobre la pedantería, autofinanciado.
Después, pienso fundar un «actuatorio», para sobrepasar la mera consideración de los problemas.

martes, 12 de octubre de 2010

Sintonía pétrea

Mi amigo Jesús hoy pasaría por friki. Hace cuarenta años, siendo muy niños —pantalón corto y colegio de frailes—, me invitó a su casa para mostrarme su última ocurrencia. Sobre una tablilla había clavado un finísimo petardo metálico, con franjas coloreadas, unido a unos cables, un auricular y una aguja que se apoyaba… ¡en una piedra!
«Lo más importante es esto», dijo, «con la aguja vas tocando la pidrecita plateada, buscando emisoras», yo le seguía la corriente, totalmente incrédulo. «Ahora ponte esto», y esperó mi reacción.
Me quedé mudo, pero de ahí salían voces y música. El mineral era galena.

lunes, 4 de octubre de 2010

Profundidad de campo (r)



Lo que aparece nítido en una foto, por delante y por detrás del motivo principal, es la profundidad de campo. Obturador y diafragma coordinados la amplían o la reducen. Hay otros factores menos técnicos: intuición o toque artístico.
Hoy me pregunto dónde aprendieron nuestros dirigentes a enfocar. Malamente. Maldito autofocus digital.
Abundan las miradas cortas, además de estrechas. No distinguen ni más acá, ni más allá lo que se avecina, limitados por sus guiaburros.
Reivindico, sin excusas, un cursillo concienzudo de óptica, una renuncia en masa, o un acuerdo total generoso que aclare el horizonte de la instantánea. Maldita mediocridad.

Formateo existencial (r)



Con Neovita 1.0, las personas –humanas– cortan aquello que les disgusta o pegan lo que les falta a sus vidas anodinas, copiándolo antes en el Portaexistencias, memoria volátil. También buscan y reemplazan errores reconocidos del pasado, suprimen momentos inconvenientes (¿seguro que desea eliminar xxx?), pasan el corrector ético —diversas modalidades—, o marcan como ocultos los pasajes más escabrosos. Los vanidosos resaltan episodios con fluorescente.
La versión Pro, además, sirve para truncar por lo sano, formateando la autobiografía, y dando ocasión de empezar desde cero a quien siente que puede hacerlo mejor: parecido a reencarnarse pero sin cambiar de carcasa.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El tercio perdido y hallado en el pueblo


El tirano prefiere no celebrar la derrota, se le notaría mucho, y no podría digerirlo. Ni haciendo trampas en el censo lo ha conseguido. Pierde votos, gana escaños, ¿quién lo entiende?
Su bota pisotea al pueblo que lo ha soportado, pero esa alfombra empieza a quedarse corta. Malo para usted, Sr. Chávez, bueno para Venezuela.
¿Por qué no levanta el pie? ¿por qué no se quita la bota? ¿por qué no se quita usted? ¿por qué no se calla?
Espute ya sus penúltimas histrionadas, don Hugo, y busque una nariz a juego con su camisa, porque cada vez engaña menos.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Traslucidez (r.)


He aquí un aspecto desconocido –obviamente, ya verás—, de mi personalidad: soy invisible. Pero no de ésos de película, con traje, sombrero, gafas y hueco.
No.
Soy un intangible social.
Ni toco, ni me tocan. Ni me paro a mirar, ni me ven. No soy de ningún equipo de fútbol. Trabajo lo justo, subsisto con poco. No soy triste, sólo anodino. Sin amigos, no tengo que hacer favores, ni deberlos después.
Eso sí, cada cuatro años voto, porque a demócrata no me gana nadie.
¡Ya habrá quien arrime el hombro para que yo pueda seguir luciendo mi transparencia vital!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Me bajo del escenario


Inquieta sentirse inmerso en escenarios de todo tipo: ideológicos, bélicos, políticos, económicos, hostiles, «amigables», del crimen...
A mi alrededor no veo las bambalinas, el proscenio ni las candilejas. Vaya.
Recuerdo los chistes políticos de Forges donde no faltaba nunca la palabra «coyuntura», que trufaba los discursos de los tiempos predemocráticos y de transición. Ahora parecería algo carnal.
La memoria palabrológica es deleble ante la apisonadora práctica del inglés, combinada con la bobería de muchos parlatanes de la escena pública.
Vaya mi lanza hecha pedazos por «situación», «panorama», «circunstancias», «perspectiva», «ocasión», vocablos que no exigen público en el patio de butacas.