miércoles, 17 de noviembre de 2010

Red asocial para los selectos


Gracias a un oportuno tuit, me he enterado de una red poco social que limita los amigos a cincuenta. Genial. Ya está bien de entrar y salir por mi perfil como güebmáster por su blog.
Corro, esto... navego a buscarla para hacerme «asocio», y gozar de un sitio casi íntimo. Para tener cincuenta amigos, hay que seleccionarlos de verdad, no aceptaré cualquier amigo de amigos, ni a uno que conozca a conocidos de mis conocidos.
¡Hay que ser amigo-barra-a fetén! Antiguamente, los amigos se contaban con los dedos de una mano, ahora necesitaré diez. Lástima, tampoco esta red es perfecta.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Babucha ensangrentada


Confirmado: la primera víctima de la guerra es la verdad; empero, cuesta mucho ensordinar los gritos que las nuevas viudas y huérfanos envían por la red. El jerife alauí mandó a sus esbirros a matar, sin testigos, «ya tranquilizarán en España a los inquietos activistas, todos periodistas, estoy seguro».
Para explicar el cuento de oídas, el primo José Luis soltará a sus «portacoces». Patadas a la inteligencia, coces contra la legalidad. M-VI solo es soberano de su propia sevicia embabuchada.
Ni siquiera JC-I levanta el auricular para abroncar al hermano besucón de la chilaba. Mal, muy mal: peor, mucho peor.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La contractura contumaz ®


La última caricia permaneció algún rato grabada en su recuerdo, como si los dedos que la prodigaron con tanta maestría hubieran sido la cabeza de un exquisito pincel embadurnado de sensaciones, mezclándose en la paleta de su espalda.
Sobre sus hombros rememoraba el vaivén aceitoso de aquellas delicadas manos, tan pertinaces, que restauraban sin desvíos el itinerario de cada tramo muscular, próximo al cuello, hacia la izquierda, donde la puñetera contractura doblega y aniquila al que la desafía, por ignorar las reglas ergonómicas más elementales y trabajar interminables horas ante la pantalla, sin levantarse a buscar ni un mísero café.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

45


Hoy hace cuatro décadas y media que el mundo cuenta con esa persona que no lo es sin su café matinal. Dentro de cinco días, además, hará un cuarto de siglo que la conozco. Décadas, cuarto de siglo, sólo son palabras, por mayores que parezcan. Hay más: lustros, serían nueve. Qué más da. Manías de uno, por contabilizar irrelevancias.
Imposible contar su capacidad para ser crucial en nuestras vidas.
No hay ábaco con suficientes filas para totalizar la sensatez de sus decisiones, el alcance de su solidaridad, el desinterés de sus desvelos.
Felicidad la nuestra, por tenerte tan cerca, Susi.

martes, 26 de octubre de 2010

Sitio agobiante, sitio liberador


Rodean a los hermanos saharauis con camiones y fusiles americanos y europeos. Un sitio dentro de otro. La voluntad no se puede sitiar. Muro dentro de muro, redundancia del cobarde. Los 20.000 de Gdeim Izik llenan otra página mundial de guerra sin cuartel y sin armas. La ONU los contempla y dice que esto es insostenible, que «alivien ya esta tensión». España gira el cuello; los españoles, no. Francia ni se digna mirar hacia abajo en el mapa. América no incordia, mojamed es títere amigo.
Un niño ha muerto. Lo enterraron a oscuras, sin un último beso de su madre.

sábado, 23 de octubre de 2010

Medidas para la seguridad ®

Pronto no necesitaremos DNI de papel

El biómetra te mira calibrando la separación entre tus ojos. Al alzar o bajar la cabeza para observarte, no evita precisar mentalmente cuánto mides desde los talones hasta el cogote. El perímetro de tu cráneo es la siguiente magnitud que anota en su registro, sin omitir la ubicación relativa de las orejas con respecto a la boca y al cuello. La etnia y la complexión general completan el escrutinio de este experto contratado para la seguridad de los modernos sistemas de acceso. Finalmente, al abrazarte, sufre, porque no consigue cifrar la copiosa porción de amistad que ofreces en el gesto.

martes, 19 de octubre de 2010

Observantes (¿y después?)


Percibo otra tendencia imparable de sociólogos, politólogos, psicólogos y otrólogos actuales, que crean observatorios para analizar, evaluar y elaborar sesudos informes continuados sobre temas de calado humano muy variable. Generalmente, lo hacen a base de gastos subvencinados.
Gugleando hallé enseguida violencia, accesibilidad, racismo y xenofobia, pobreza, discriminación, precios, sostenibilidad, responsabilidad social e, incluso, trabajo globalizado o política China. Admirables.
No encuentro dónde surgieron los primeros no dedicados a las estrellas; mientras, contemplaré con atención mis alrededores. Quizás llegue a crear un juicioso observatorio sobre la pedantería, autofinanciado.
Después, pienso fundar un «actuatorio», para sobrepasar la mera consideración de los problemas.

martes, 12 de octubre de 2010

Sintonía pétrea

Mi amigo Jesús hoy pasaría por friki. Hace cuarenta años, siendo muy niños —pantalón corto y colegio de frailes—, me invitó a su casa para mostrarme su última ocurrencia. Sobre una tablilla había clavado un finísimo petardo metálico, con franjas coloreadas, unido a unos cables, un auricular y una aguja que se apoyaba… ¡en una piedra!
«Lo más importante es esto», dijo, «con la aguja vas tocando la pidrecita plateada, buscando emisoras», yo le seguía la corriente, totalmente incrédulo. «Ahora ponte esto», y esperó mi reacción.
Me quedé mudo, pero de ahí salían voces y música. El mineral era galena.

lunes, 4 de octubre de 2010

Profundidad de campo (r)



Lo que aparece nítido en una foto, por delante y por detrás del motivo principal, es la profundidad de campo. Obturador y diafragma coordinados la amplían o la reducen. Hay otros factores menos técnicos: intuición o toque artístico.
Hoy me pregunto dónde aprendieron nuestros dirigentes a enfocar. Malamente. Maldito autofocus digital.
Abundan las miradas cortas, además de estrechas. No distinguen ni más acá, ni más allá lo que se avecina, limitados por sus guiaburros.
Reivindico, sin excusas, un cursillo concienzudo de óptica, una renuncia en masa, o un acuerdo total generoso que aclare el horizonte de la instantánea. Maldita mediocridad.

Formateo existencial (r)



Con Neovita 1.0, las personas –humanas– cortan aquello que les disgusta o pegan lo que les falta a sus vidas anodinas, copiándolo antes en el Portaexistencias, memoria volátil. También buscan y reemplazan errores reconocidos del pasado, suprimen momentos inconvenientes (¿seguro que desea eliminar xxx?), pasan el corrector ético —diversas modalidades—, o marcan como ocultos los pasajes más escabrosos. Los vanidosos resaltan episodios con fluorescente.
La versión Pro, además, sirve para truncar por lo sano, formateando la autobiografía, y dando ocasión de empezar desde cero a quien siente que puede hacerlo mejor: parecido a reencarnarse pero sin cambiar de carcasa.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El tercio perdido y hallado en el pueblo


El tirano prefiere no celebrar la derrota, se le notaría mucho, y no podría digerirlo. Ni haciendo trampas en el censo lo ha conseguido. Pierde votos, gana escaños, ¿quién lo entiende?
Su bota pisotea al pueblo que lo ha soportado, pero esa alfombra empieza a quedarse corta. Malo para usted, Sr. Chávez, bueno para Venezuela.
¿Por qué no levanta el pie? ¿por qué no se quita la bota? ¿por qué no se quita usted? ¿por qué no se calla?
Espute ya sus penúltimas histrionadas, don Hugo, y busque una nariz a juego con su camisa, porque cada vez engaña menos.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Traslucidez (r.)


He aquí un aspecto desconocido –obviamente, ya verás—, de mi personalidad: soy invisible. Pero no de ésos de película, con traje, sombrero, gafas y hueco.
No.
Soy un intangible social.
Ni toco, ni me tocan. Ni me paro a mirar, ni me ven. No soy de ningún equipo de fútbol. Trabajo lo justo, subsisto con poco. No soy triste, sólo anodino. Sin amigos, no tengo que hacer favores, ni deberlos después.
Eso sí, cada cuatro años voto, porque a demócrata no me gana nadie.
¡Ya habrá quien arrime el hombro para que yo pueda seguir luciendo mi transparencia vital!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Me bajo del escenario


Inquieta sentirse inmerso en escenarios de todo tipo: ideológicos, bélicos, políticos, económicos, hostiles, «amigables», del crimen...
A mi alrededor no veo las bambalinas, el proscenio ni las candilejas. Vaya.
Recuerdo los chistes políticos de Forges donde no faltaba nunca la palabra «coyuntura», que trufaba los discursos de los tiempos predemocráticos y de transición. Ahora parecería algo carnal.
La memoria palabrológica es deleble ante la apisonadora práctica del inglés, combinada con la bobería de muchos parlatanes de la escena pública.
Vaya mi lanza hecha pedazos por «situación», «panorama», «circunstancias», «perspectiva», «ocasión», vocablos que no exigen público en el patio de butacas.

lunes, 13 de septiembre de 2010

El cerco revolucionario


Madre y reina. Tu hijo partió, hambriento de justicia y libertad. Lo prefirió a seguir tragando el menú de mentiras crudas que sirven en la isla. El cambio tarda demasiado. Los cubanos de verde y botas aún creen que la palabra Revolución alimenta. Fidel se lía, no le creo, ni antes, ni ahora.
Reina Luisa, estoy contigo.
Aguanta.
Sois legión, las reinas del futuro isleño. No estás sola. Si no puedes pasear, lo haremos por ti. Nombrándote, te protegemos. Cuándo sabrán que el amor de madre no se doblega ante el acoso de los que no conocen a la suya.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

No es persona sin su café (revisitado)



Detiene el despertador a golpes —ella, yo no uso, lo confesé muchos párrafos ha—, se sumerge entre almohadas y saborea semidormida seis o siete aclimatantes minutos hasta convencerse de que el tiempo no se estira tanto como ella. Enciende alguna lámpara y, descalza, avanza hacia la cocina. Más luz, ahora de fluorescente. El sol tarda algo aún. Una taza, leche semidesnatada y el ineludible brebaje resucitador y excitante. Diríase que el filtro de la cafetera hubiera estado conservando aletargada nuestra consciencia, y la devolviese luego infundida, reforzada con cafeína, para soportar el telenoticiero matinal... o el resto del día.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Borrón sin cuenta nueva


A modo de memoria RAM volátil, como quien hace un reinicio diario o pone a cero el contador mental, el joven avatar inicia su jornada. Le cunde mucho. Pasa inadvertido mientras comete sus fechorías, repetitivas, nuevas o imaginativas, sin aparente premeditación. En su espontaneidad encuentra los mimbres de cada barrabasada; quizás, por tratar de excluir lo normal o lo rutinario. Su objetivo inconsciente es concitar la atención, o bien, mantener la audiencia. Lo consigue siempre, pues no se puede cambiar de canal.
La libreta de su materia gris se emborrona, mas sabe cómo sobrescribirla sin preocuparse por hacer cuenta nueva.

Mapas de la mente (r.)

MAPA DE UN PRIVILEGIADO USUARIO DEL SISTEMA
La vanguardia en sistemas de orientación será un dispositivo mental conectado por métodos inalámbricos a las neuronas responsables del pensamiento. Antes de usarlo, el humano —aunque no se descartan los modelos para animales de inteligencia similar, o superior, a veces— autorizará la expresión gráfica de sus vericuetos intelectuales, por espinosos que éstos resulten. En horas quedará plasmado con gran detalle el cartograma de la razón de cada individuo. No tendrá precio como herramienta de psicoespecialistas. Aún afinan los criterios para las áreas representadas. Se resiste el parámetro «Sentido común»: falta recopilar muestras de sensatez suficientes para el eje de referencia.

domingo, 5 de septiembre de 2010

No somos nadie... (r)


...y menos en pelotas, me decía un compañero de sauna.
Vestidos, algunos ganamos. Cubrimos nuestro pellejo igualitario para orientar a quien nos habla. Exentos de prejuicios (¿sí?), tendemos a filtrar mecánicamente el registro oral correcto para dirigirnos al próximo influidos por los tejidos que lo enfundan.
Expuestos, esto se complicaría: la charla debería empezar en un tono neutro válido para todos —los tatuajes despistarían algo, reconozco— y, tras unos minutos, sintonizaríamos con el grado de familiaridad o distancia sugerido por las frases iniciales.
Después, ya podríamos vestirnos, y no al revés, como suele ocurrir, para recuperar enteros, o perderlos todos.

martes, 31 de agosto de 2010

Segundos determinantes


Diez segundos más y todo habrá terminado. Ni siquiera habrá tiempo para describir lo que va suceder en ese lapso. Puedo intentarlo. El lector seguirá leyendo el texto, no es muy largo, con cierto grado de intriga, por si merececiese la pena saberlo. Conforme transcurran los segundos, su inquietud descenderá unos grados, porque ha calculado mentalmente que ya se han agotado más de la mitad y aquí no muere ni desaparece nadie. Vaya decepción. El más avisado ya estará sobre la pista, cuando quede una décima parte del tiempo pronosticado. Tan solo un segundo. Sugiero releer hasta el primer punto.

jueves, 19 de agosto de 2010

Lleva todo lo que es



Se quedó a medias o, peor aún, sólo le faltó una para terminar su carrera, cuando lo dejó —contra su voluntad, no dudemos—, pero la vida le sonrió siempre con ganas, pues en su puesto, ya de muchos años, pese a la crisis, acumula decenios de experiencia y buen hacer; tantos, que sus sucesivos jefes no habrían llegado tan alto si no hubieran contado con su ayuda y sus consejos.
Bástenos recordar que su principal valedora responde siempre «¿mi hijo? sí, lleva todo lo que es la carga dura en aquella empresa, ¡no le pagan lo que se merece!»