miércoles, 18 de marzo de 2009

Littera scripta manet

SI TIENES CURIOSIDAD POR LO QUE PONE AQUÍ, ¡REALMENTE TE SOBRA MUCHO TIEMPO!
En apariencia, el negro sobre blanco tradicional no nos tendría que despistar con caracteres subrayados, en color o animados. Podemos alcanzar el punto final del tirón, o bien, detenernos para preguntar al que nos presenta un documento, consultar diccionarios o telefonear al autor para pedir aclaraciones. Quizá entonces sí avancemos hasta terminar, o no, y volvamos a indagar, tomemos reseñas en un bloc de notas, o las copiemos para enriquecer los datos de un informe que nos ocupa.
Mi enhorabuena al ingenioso inventor del ciberhipertexto, por suprimir todas esas distracciones, creando otras muchas que expanden sin freno nuestra cintura sedentaria.

jueves, 12 de marzo de 2009

Telaraña de amplitud mundial


Tal es el inquietante nombre de la red de redes en inglés, aunque pronunciado en esa lengua suene a gárgaras interrumpidas, «guorl-guaid-güeb». Ahora los franceses de la Fjans aportan a la mundialización (ellos no dicen nunca globalización) una ley para atrapar a los que despegan cosas del tarantulato electrónico.
Si alguien quiere aprovecharse de lo que cae en la red, el árbol, o proveedor, informará enseguida al gran tejedor-estado de que hay una nueva víctima. Los artistas, custodios de la granja arácnida, observarán y cobrarán. Menguados de imaginación, prefieren comerse a su público que ofrecerle innovación y formatos más económicos.

viernes, 6 de marzo de 2009

Siete días para enfriar la irritación


Escenario: protesta concentrada, o concentración protesta, contra la ferocidad de la policía marroquí, ante la embajada del rey dictador. Una calle libre en la capital de un país europeo libre.
Argumento: los salvajes habían violado con sus porras a una joven saharaui en el territorio ocupado.
Nos faltaba el cuño autorizador, por lo súbito del evento. Daba igual, no íbamos a romper nada material. Enfrente, enormes vehículos antidisturbios y enormes humanos antidisturbios. Sobraron, porque no buscábamos disturbar, sino turbar, al imperturbable vecino de Rabat, hermano del borbón, parece.
Como hubieran hecho allí, apuntaron nuestros carnés «por ser más de veinte».

miércoles, 25 de febrero de 2009

Valencia–Pekín, sin intérpretes


Buda o alguna deidad oriental nos envía mentes clarividentes, sin merecerlo.
Como lo de educarse para ciudadanos en inglés no prosperaba, ahora los adolescentes valencianos aprenderán mandarín, una vez amaestrado el inglés, ofcors! para hablar con casi 1.400 millones de personas adicionales ¿de qué? eso es secundario, como la ESO.
El consejero sostiene que los valencianos, como los ingleses, que sí dominan el inglés, se llevarán el pato al agua —laqueado, con té, o en paella, según— en los bísnisis futuros que surjan con China.
No dudo de que, a cambio, Beijín importará mucho arroz del valenciano, bien rico, chiquets.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Escritores de cemento

ESCRITORES
Se le agotaban los lugares de acción habituales. Había trabajado furiosamente más de diez semanas, porque pronto su delito se consideraría arte, y no quería aceptarlo. Empezó pintado carpetas de estudiante, puertas de retretes y retales de papel para sus novietas. Cubrió muros, puentes, túneles y otras obras de uso público. Expresión de rebeldía. Ahora, la vanguardia intelectual daba el salto crucial de declararlo estético y catalogable sin su permiso. Habría museos y zonas autorizadas; incluso, revistas con graffitis de su grupo de escritores. Ya no sería lo mismo. Qué más daba, pronto cumpliría los cincuenta y tampoco era plan.

jueves, 12 de febrero de 2009

Gürtel y otros germanismos

UNA BUENA IDEA PARA APRENDER UN IDIOMA
Para facilitar la interculturalidad, voy a darle «de gratis» unas pistas al juez mediático, para las siguientes operaciones que vaya a iniciar. Siendo un personaje culto, presumo su conocimiento —no su inocencia— de la pronunciación teutona, o bien, la germanofilia del asesor que tuvo la pintoresca ocurrencia de llamar Gürtel a la operación Correa.
Todo suyo, don Baltasar:
Alcalde: Bürgermeister.
Ayuntamiento: Rathaus.
Bermejo: rotblond.
Bigote: Schnurrbart.
Cacería: Jägerei.
Cohecho: Bestechung.
Constructor: Bauunternehmer.
Correa: Gürtel.
Corrupción: hay dos, la fácil, Korruption, y la avanzada, que la hace parecer más censurable, Bestechungsversuch.
Esperanza: Hoffnung.
Garzón: Reiher.
Gomina: Haarfestiger.
Prevaricación: Rechtsbeugung.
Zapatero: Schuhmacher.

martes, 10 de febrero de 2009

Preconcebido sufre

SIEMPRE HAY MÁS ALTERNATIVAS
Lo preconcebido quiso dirigirse a lo inconcebible, para narrarle cuánto sufría. Su porvenir era como su presente: previsible, inamovible, invariable y limitado, de mente estrecha, firme y sin perspectivas. Tenía envidia porque lo inconcebible, a pesar de ser inviable, abría grandes posibilidades a la imaginación, a la literatura, al arte, a lo infinito, a lo microscópico o, incluso, al futuro. Ya había ocurrido antes, cuando algún ente utópico llegó a ser concebido en un útero mental y genial que le dio una inesperada existencia liberadora.
Tanto padecía, que decidió —¿era posible?— negarse a existir, disolviéndose en un ataque de espontaneidad.

jueves, 5 de febrero de 2009

Evaristo, y otros recuerdos


Evaristo, el tipo sin interés, pasó a saludar a su compañera Malena, la del regalo estilizado. Le explicó que estaba preocupado: esa mañana no abrió los ojos a la hora acostumbrada. Su organismo se revelaba y su adiestramiento matinal dejaba de ser efectivo, para ser natural. Se tomaría su cafetito, prosiguió, para ser persona, y reflexionaría sobre su postura ante el apagón digital de la semana anterior. Malena le escuchaba atentamente, sin interrumpir. ¡Ya podía reformatearse! pensó, pues había llegado mientras asimilaba unos atajos mentales de teclado, y tardaría mazo en repasarlos. En fin, si contármelo le hace feliz, sea.

jueves, 29 de enero de 2009

Supresión apresurada


Ya fuera de la habitación, sentí que su despedida escondía un resquemor mal disimulado. No sabía si volvería a verla, tampoco si lo deseaba. Fallé al complacer sus expectativas con mi acostumbrada destreza. Hubo respuestas cortas, heladoras muestras de contrariedad, salpicadas de forzadas expresiones de alegría. Qué desazón. Debía solucionarlo, pero no de inmediato. Cada uno tiene su espacio, sin agobios. Basta un traspiés para disipar el atractivo, como una sola mentira para truncar todo un impecable historial de sinceridad. Pero no aguanté. Error. En diez minutos mi nic desaparecía de su lista de contactos, y yo de su vida.

jueves, 22 de enero de 2009

Facundo el ijnorante


A lomos de su estulticia, Facundo gira con gran intrepidez. Su recorrido es siempre circular, cual burro de noria, y de diámetro variable, según el momento o el campo del saber en que se encharque. Hay ratos de gran osadía, en los que triunfa, pues sus devotos —personajetes que el tiempo ha cribado con naturalidad, como en la evolución— ovacionan a ciegas sus enseñanzas y conclusiones. Algún día la curva de su erudición de bolsillo se desparramará errática, y todos podremos ver que Facundo es un paradigma de lo que mi sabio progenitor llamaba con sorna un «ijnorante con ege».

lunes, 19 de enero de 2009

El silencio de los morteros


Ya callan, o, al menos, bajan la voz, las almas de los cañones —¿desalmados?— defensovengadores de Israel y secos de razón de Hamás. Avanzan otras voces, entre jammames y piscinas de cumbres pletóricas de sonrisas. Imagino a esos diplomáticos quitándose las versallescas calzas y puñetas de hace varios siglos: «Pasad, pasad, sr. Presidente, la terma está ideal» «Tras vuesa merced, Sr. Olmert, ¡salam a’leikum! paz con vos».
Hasta hoy, trece centenas de corderos se han sacrificado en un holocausto imposible de digerir. Tormento silenciado —vaya casualidad— media semana antes de que el emperador negro ocupe su trono. El guión continúa.

lunes, 12 de enero de 2009

Cuentacuentos: viejo oficio, misión renovada


Alguien ha deducido, y lo cuenta, que en occidente —mayormente— interpretamos una suerte de culebrón global, narrado por nuestros líderes, ora locales, ora mundiales, que pergeñan episodios [con]fundidos con la actualidad, o provocándola, con arreglo a intereses nada literarios.
Ya no desmenuzan teorías ni pensamientos políticos o económicos de gran calado. Ahora nos saturan con historias cercanas, más sugestivas y conmovedoras. La opinión pública deviene emoción pública. Esta arma de distracción masiva, el storytelling, estaría llegando a todos los ámbitos sociales y culturales. Hoy mismo pediré que me dejen salir de escena, o bien, permiso para escribir mi propio guión.

sábado, 10 de enero de 2009

¿No-? ¡sin, in-, des- o antónimos, por favor!


Ya en casa, telefoneé justificando mi no-asistencia a clase. La no-limpieza de las calles, debida a la no-llegada de las máquinas quitanieves provocó la no-fluidez de las vías públicas. La no-información nos tenía a todos en ascuas, pues la no-cobertura de los móviles en la zona provocaba la no-continuidad de las llamadas. Por la radio proponían ante el no-buen tiempo, no-mala cara ¿dura, no-dura o carámbana? por el frío, más que nada. Bloqueados, ni avanzábamos ni retrocedíamos. Por suerte, de forma no-esperada, los servicios de emergencias acudieron en nuestra ayuda, apaciguando las escenas de no-paciencia y cabreo que ya proliferaban.

jueves, 8 de enero de 2009

Cien ojos por ojo: todos ciegos


El cuerpo pide respuestas; la cabeza no las encuentra. Exhibir cadáveres rotos de futuros condenados a vestir chalecos mortíferos alimenta una demagogia sangrante e indefendible, pero los bombarderos del Tzáhal podían evitar que esa infantería aún inocente engrosara el santoral de mártires precoces, quedándose en sus hangares, y favoreciendo el entendimiento, por inviable que parezca.
La ley del Talión no cabe en este siglo, heredero de la venganza ¿justificada? y del derecho a la propia defensa del anterior. Si debemos compartir las consecuencias del conflicto, Israel no puede actuar simultáneamente como parte, juez y verdugo mientras exploramos nuestro ombligo occidental.

miércoles, 7 de enero de 2009

Yes, I can (pero no siempre)


Me fallaba el método: anotaciones en una agenda, iniciar una hoja de cálculo con fechas y logros, apuntes en la pedeá, fichas, comentarios a mis afines. Algo debía hacer, pues el año pasado estuve a punto de conseguirlo innumerables veces y pensé, ingenuo, que éste sería el definitivo. El dilema es que ignoraba cómo medir el éxito, y eso me consumía. Ningún manual de autoayuda —timos editoriales con aspiraciones pseudofilantrópicas— me daba una pista certera. Y pasó lo inevitable. Otra ocupación más urgente y atractiva me volvió a distraer del ambicioso propósito anual: aumentar algunas décimas mi fuerza de voluntad.

lunes, 5 de enero de 2009

Mirra lo que te han echado



De los obsequios que los sabios del este ofrecieron a Jesús, la mirra es, seguro, el menos conocido. Los incontables usos de esa resina endurecida la convertían en algo mucho más precioso que los otros dos presentes: proteger la salud, como desinfectante, medicina o perfume; conservar los cuerpos difuntos, embalsamados, o, incluso, anestesiar y narcotizar —Cristo rechazó vino con mirra en el Gólgota, según Mateo. En tiempos carentes de índices bursátiles, era un oloroso signo de opulencia que con los siglos cedió terreno a energéticos y contaminantes fósiles, también orientales. Seduce la idea de un progreso impulsado por perfumes caros.

sábado, 3 de enero de 2009

Cante sin copirrait


La lucha por los micrófonos era encarnizada. Los niveles de etanol en sangre superaban los de la vergüenza en cara, y nunca antes un salón familiar había alojado tal conflicto por un aparato. Ni siquiera «El mando» fue objeto jamás de tanta avidez. Debíamos poner nuestra voz, siguiendo la chuleta, a músicas de reconocida popularidad. Ahora es más vanguardista, con pautas tonales y letreros que nos incitan a prolongar el destrozo con nuestro virtuosismo escaso de pelo. Que se sepa, la esgae aún no irrumpe en casa —salvo espías— para exigirnos su diezmo digital ¿sería lo nuestro creación o imitación?

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Doce cam-para-nadas


¡Ding! primera,
¡ding, dong! otra uva,
¡ding, dong! empezó la crisis,
¡ding, dong! zapatazo al dobleuve busss,
¡ding, dong! los judíos masacran palestinos irrefrenables,
¡ding, dong! el 08 ya es muy viejo,
¡ding, dong! casi todos pagaremos menos hipoteca, será estupendo,
¡ding, dong! ¿cuántas mujeres no oirán campanadas el 09? ¡deprimente!
¡ding, dong! estrenamos perfil en 20ti, feisbuk y otras mallas sociales,
¡ding, dong! tiempo de recapitulación y planes, me carga, no me fío,
¡ding, dong! la técnica no arregla darfures ni congos: los hace más visibles,
¡dong! tratemos de solucionar algo de lo acumulado, sin dilatar el pertinaz listado.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Contraseña, tontaseña


Cada día confirmo mi identidad varias veces, disimulada bajo asteriscos o puntos gordos. Se abren ante mí los secretos de cuentas bancarias, correos, redes sociales: mis contextos cotidianos. Mis arcanos son poco relevantes, o nada, y menos truculentos, seguro, que los de ese bandolero global del que todos estamos hablando. Como único salvoconducto utilizó su encanto personal, unido a la ancestral geometría piramidal, para timar a sus benefactores durante una década. Ni la encriptación más sofisticada los habría librado de la pericia de ese truhán. Qué magnífico ministro de hacienda haría ¡Exijo que me sablee alguien con clase! ya puestos.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Coltán = Columbita + Tantalita = Muerte en África Central


NONYA detectó una extraña disfunción en sus aparatos. Todos los plasmas lucían un mensaje desconcertante, «Letal Error». Hasta ahora, los fallos más graves —serios, según maltraducen algunos— eran Fatales, pero jamás nadie había muerto por un problema técnico. Pronto se averiguó la causa, y resultó prioritario retirar esa partida de circuitos vanguardistas. El tántalo utilizado había llegado con restos de sangre a la cadena de fabricación. En contacto con los demás componentes, la hemoglobina provocaba cortocircuitos, y se convertía en testigo embarazoso de su conflictivo origen centroafricano. Esa aleación mineral era demasiado inteligente y desvelaba, como podía, su punto humanitario.